La mayoría de los problemas de carga se deben a suciedad o pelusas atascadas en el puerto, y no a un defecto de hardware.
Con esta sencilla guía podrás solucionar el problema por tu cuenta en menos de 5 minutos.
Paso 1: Limpia el puerto de carga de forma segura
Apaga completamente el dispositivo: Por seguridad, apaga el dispositivo antes de limpiarlo.
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Retira las pelusas con cuidado:
Herramientas seguras: Utiliza un palillo de madera o una varilla fina de plástico.
⚠️ Nunca utilices metal: Los clips, las agujas o las herramientas para SIM doblan los delicados contactos metálicos y dañan el puerto de forma permanente.
Pasa la herramienta con cuidado por el fondo y los bordes para retirar las pelusas endurecidas.
Sopla: Elimina las partículas de polvo restantes soplando.
Paso 2: Comprueba el cable y la fuente de alimentación
Comprueba el ajuste: Conecta el cable de carga. Si el puerto está limpio, el conector encajará con un clic perceptible.
Prueba los accesorios: Conecta el dispositivo a otra toma de corriente y prueba un segundo cable de carga y otro adaptador de corriente para descartar que el accesorio esté defectuoso.
¿Qué hacer si el puerto está limpio, pero el dispositivo sigue sin cargar?
Si el puerto está completamente limpio y los demás cables tampoco funcionan, existe un fallo interno de hardware o de la batería.
Protección frente a daños: Todos los dispositivos de alquiler de Grover están protegidos por Grover Care. Grover cubre hasta el 90 % de los costes de reparación en caso de defectos técnicos o daños, según la protección de Grover Care elegida.
Informar sobre un daño: Inicia sesión en el sitio web o en la aplicación de Grover, ve a Mis dispositivos, selecciona el dispositivo afectado y haz clic en Informar sobre un problema para iniciar el proceso de reparación.